El método Montessori, desarrollado por la Dra. Maria Montessori, parte de una idea muy sencilla: los niños tienen una gran capacidad para aprender cuando se encuentran en un ambiente que les permite explorar, experimentar y participar activamente.
En un ambiente preparado Montessori, los materiales están organizados y al alcance de los niños, cada objeto tiene un propósito y las actividades buscan fomentar habilidades como la concentración, la coordinación, el orden, la autonomía y la resolución de problemas.
Una característica importante es que el adulto funciona como una guía: observa al niño, reconoce sus intereses y necesidades y le proporciona oportunidades para aprender, interviniendo lo necesario para permitirle descubrir por sí mismo.
Actividades Montessori en casa: aprende jugando con Groovies
El aprendizaje no siempre sucede frente a un cuaderno. Para los niños, explorar, tocar, ordenar, clasificar y experimentar también son formas de descubrir el mundo.
El método Montessori propone justamente eso: crear un ambiente preparado donde los niños puedan participar en actividades adecuadas a su etapa de desarrollo, explorar con mayor independencia y aprender a través de experiencias concretas.
Y lo mejor es que muchas de estas actividades pueden adaptarse fácilmente para hacerlas en casa con materiales que ya tenemos a nuestro alcance. Incluso puedes incorporar Groovies en algunas de ellas y convertir un momento cotidiano en una oportunidad para aprender jugando.
Importante: las actividades que incluyen cereal deben realizarse con supervisión de un adulto y adaptarse a la edad y habilidades de cada niño.
La rueda de color con Groovies 🎨
La rueda de color es un clásico dentro de las actividades Montessori caseras. A través de ella, los niños pueden aprender a distinguir colores mientras trabajan la coordinación ojo-mano y la concentración.
Para hacerla más divertida y darle una segunda vida a nuestros materiales, podemos reutilizar el cartón de una caja de Groovies para crear nuestra propia rueda de color.
¿Qué necesitamos?
-
El cartón de una caja de Groovies.
-
Tijeras.
-
Pinturas o plumones de diferentes colores.
-
Pinzas de ropa.
-
Groovies.
¿Cómo hacerlo?
Recorta un círculo utilizando el cartón de la caja de Groovies y divídelo en diferentes secciones. Después, pinta cada sección de un color diferente.
Para jugar, coloca algunos Groovies sobre una mesa y pídele al niño que los clasifique por color y los coloque en la sección correspondiente de la rueda.
También puede utilizar una pinza para tomar cada Groovie y colocarlo en su lugar, convirtiendo la actividad en un ejercicio de coordinación ojo-mano.
Una caja que ya terminó su función puede convertirse en un nuevo material para jugar y aprender. 💙

El tubo de cartón con Groovies
Este juego estimula la curiosidad, la repetición y el aprendizaje a través de la experimentación. Los niños pueden observar qué sucede cuando introducen un objeto en un tubo y esperan a que salga por el otro extremo.
Y para hacerlo todavía más Groovie, podemos reutilizar el cartón de nuestras cajas para crear el tubo y utilizar Groovies como los objetos que recorrerán el camino.
¿Qué necesitamos?
-
Cartón de una caja de Groovies.
-
Cinta adhesiva.
-
Tijeras.
-
Un recipiente para recibir los Groovies.
-
Groovies.
¿Cómo hacerlo?
Forma un tubo con el cartón y asegúralo con cinta adhesiva. Colócalo en una superficie estable, a una altura adecuada para el niño, y pon un recipiente debajo.
Después, invítalo a introducir los Groovies por la parte superior del tubo y observar cómo caen hasta llegar al recipiente.
Puedes hacer diferentes pruebas:
¿Qué pasa si inclinamos el tubo?
¿Cuántos Groovies podemos poner?
¿Todos caen al mismo tiempo?
La repetición es parte importante del juego: los niños pueden hacerlo varias veces mientras descubren por sí mismos cómo funciona.
¡Un pedacito de cartón y unas bolitas de Groovies pueden convertirse en toda una experiencia de exploración!
Realiza esta actividad siempre con supervisión de un adulto y adapta los materiales a la edad del niño.
Pizarra sensorial de Groovies ✏️
Las pizarras sensoriales son una forma divertida de experimentar con texturas mientras los niños practican trazos, letras, números y formas.
Para hacer nuestra propia versión, podemos reutilizar la caja de Groovies como bandeja y convertir algunos Groovies en una especie de polvo para crear una superficie sobre la que dibujar.
¿Qué necesitamos?
-
Una caja de Groovies limpia y vacía.
-
Groovies.
-
Una licuadora o procesador.
-
Una cuchara.
-
Tarjetas con letras, números o figuras.
¿Cómo hacerlo?
Primero, tritura los Groovies hasta obtener una textura fina.
Después, utiliza la parte inferior de la caja de Groovies como bandeja y coloca una pequeña cantidad del cereal triturado.
Ahora sí: ¡a explorar!
El niño puede utilizar su dedo para dibujar:
-
🔢 Números.
-
🔤 Letras.
-
⭐ Figuras.
-
❤️ Formas.
-
✏️ Su nombre.
Después puede mover suavemente el cereal para borrar y volver a empezar.
Esta actividad permite combinar exploración sensorial, creatividad y aprendizaje, mientras reutilizamos el empaque de Groovies de una manera diferente.
La preparación y manipulación del cereal debe realizarla un adulto. La actividad debe hacerse bajo supervisión y adaptarse a la edad del niño.



